Jeanne era su nombre de pila, pero sus empleados la llamaban Madame, Jeanne Lavin, fundafora de la maison francesa de cuya firma cuida hoy en día Alber Elbaz, da nombre a la última creacción de Anne Flipo.
Elbaz no se priva de aportar aqui también su sello: un frasco bastante pesado, de cristal con formas geometricas y un cinturón de tul de seda rosa. Todo esto le da un pequeño toque de ligereza, frescor y encanto.
Con todo esto el néctar resulta alegre, compuesto por frutas rojas, bayas salvajes y una sobredosis de almizcle que recuerda a un best seller de finales de los años sesenta que se componía de almizcle y moras.
